Guía definitiva para elegir una pick up para remolcar maquinaria agrícola y ganadera

Elegir una pick up para el trabajo en el campo no es como comprar un coche. Es una inversión en una herramienta de producción. La capacidad de la pick up para remolcar maquinaria agrícola o ganadera es muy importante, para ello debemos de tener en cuenta el par motor, la fiabilidad y la normativa, estos son factores críticos que determinarán su rentabilidad.

En este análisis, desglosamos los criterios técnicos y los modelos clave del mercado español para que tomes la decisión más acertada.

Como analista del sector de vehículos industriales, sé que para un autónomo, un agricultor o un ganadero, una pick-up es mucho más que un medio de transporte. Es una compañera de faena que debe arrancar cada mañana sin rechistar, arrastrar miles de kilos por caminos de tierra y soportar un trato exigente día tras día. El error más común es dejarse llevar por la estética o por los caballos de potencia, cuando los factores que realmente marcan la diferencia en el trabajo duro son otros.

He visto a profesionales elegir una pick up para remolcar maquinaria agrícola fijándose solo en modelos muy atractivos que luego resultan insuficientes para remolcar un atomizador cargado o un van con dos caballos, o peor aún, descubrir que no tienen el carnet de conducir adecuado para hacerlo legalmente.

El objetivo de esta guía es evitar precisamente eso. Vamos a analizar, con datos reales y desde una perspectiva 100% profesional, qué debes exigirle a tu próxima pick-up de trabajo.

Los 4 pilares técnicos de una Pick-up de remolque

Olvídate por un momento de las pantallas táctiles y los acabados cromados. Una pick-up de trabajo se sostiene sobre cuatro pilares fundamentales. Si uno de ellos falla, la herramienta no es la adecuada. Lo primero es asegurarte que se le puede instalar la bola de remolque, no todas las pick ups están homologadas, en esta guía te contamos cuales sí y cuáles no puedes instalarle bola de remolque.

1. Capacidad de remolque y masa máxima autorizada (MMA)

Este es el dato estrella, pero a menudo se malinterpreta. La capacidad máxima de remolque con freno (normalmente entre 3.000 y 3.500 kg en las pick-ups de una tonelada) indica el peso máximo que el vehículo puede arrastrar legalmente. Sin embargo, este dato por sí solo no cuenta toda la historia. Debes fijarte en la Masa Máxima del Conjunto (MMC), que es la suma del peso máximo autorizado del vehículo (MMA) y el peso máximo del remolque.

Análisis práctico: Una pick-up puede tener una capacidad de remolque de 3.500 kg, pero si su MMC es de 6.000 kg y su MMA es de 3.200 kg, en realidad solo podrás remolcar 2.800 kg si llevas el vehículo a plena carga (6.000 – 3.200 = 2.800). Es crucial revisar la ficha técnica para no llevarse sorpresas.

2. Motor y par (torque): la fuerza real

En el trabajo de remolque, el par motor (expresado en Newton-metro, Nm) es mucho más importante que la potencia (CV). El par es la fuerza de empuje, la capacidad del motor para mover una carga pesada desde parado o a bajas revoluciones. Un motor con un par elevado a bajas vueltas te permitirá salir de un camino embarrado con un remolque cargado sin que la mecánica sufra.

Los motores diésel modernos, a pesar de las tendencias del mercado de turismos, siguen siendo la opción reina para este tipo de trabajo. Modelos como los 1.9 o 2.0 Bi-Turbo ofrecen cifras de par de entre 360 y 500 Nm, una fuerza más que suficiente para la mayoría de las tareas agrícolas.

3. Chasis y pracción 4×4: la espina dorsal

Todas las pick-ups de trabajo serias se construyen sobre un chasis de largueros y travesaños. Esta estructura, similar a la de un camión, es la que proporciona la rigidez y la resistencia necesarias para soportar cargas pesadas y la torsión del remolque. Desconfía de cualquier vehículo con apariencia de pick-up pero con chasis monocasco si tu objetivo es el trabajo duro.

La tracción 4×4 conectable es otro requisito indispensable. Te permite circular en 4×2 (tracción trasera) en carretera para ahorrar combustible, y activar el 4×4 (con o sin reductora) cuando entras en caminos de tierra, pendientes resbaladizas o terrenos complicados. La reductora (4L) multiplica la fuerza del motor y es tu mejor aliada para maniobrar con remolques pesados a muy baja velocidad.

4. Fiabilidad y coste de mantenimiento (TCO)

Una pick-up es una herramienta para ganar dinero, no para gastarlo en el taller. La fiabilidad mecánica es innegociable. Marcas como Isuzu o Toyota han construido su reputación sobre la base de motores casi indestructibles y un bajo coste de mantenimiento.

Antes de decidirte, investiga sobre la red de talleres oficiales en tu zona, la disponibilidad de recambios y los intervalos de mantenimiento. El Coste Total de Propiedad (TCO), que incluye compra, combustible, seguros, impuestos y mantenimiento, es el cálculo que realmente te dirá si una pick-up es una buena inversión a largo plazo.

Análisis del mercado español 2025: las mejores opciones para el campo

El mercado de pick-ups en España está dominado por un puñado de modelos que han demostrado su valía. Aquí tienes una tabla comparativa con los datos más relevantes para un uso profesional [1]:

ModeloMotorPar MotorCap. RemolqueCarga ÚtilPrecio (aprox.)
Isuzu D-Max1.9L Diésel360 Nm3.500 kg> 1.000 kgdesde 35.000 €
Maxus T90 EVEléctrico310 Nm1.500 kg1.000 kgdesde 50.000 €
Toyota Hilux2.8L Diésel500 Nm3.500 kg> 1.000 kgdesde 40.000 €
Ford Ranger2.0L / 3.0L V6 Diésel400-600 Nm3.500 kg> 1.000 kgdesde 42.000 €
Jeep Gladiator3.6L V6 Gasolina353 Nm3.470 kg~ 600 kgdesde 70.000 €

Análisis y Recomendaciones:

  • Isuzu D-Max: Es la herramienta de trabajo por excelencia. No es la más lujosa ni la más potente en CV, pero su motor 1.9L es famoso por su fiabilidad y bajo consumo. Su capacidad de remolque de 3.500 kg es real y su chasis está diseñado para el abuso constante. Es, para mí, la opción más inteligente desde el punto de vista del TCO.
  • Toyota Hilux: El eterno rival del D-Max. Su reputación de indestructible le precede. El motor 2.8L con 500 Nm de par es una bestia de trabajo, ideal si necesitas un extra de fuerza. Es ligeramente más caro, pero su valor de reventa es imbatible.
  • Ford Ranger: Es el más «americano» de los modelos europeos. Ofrece un gran equilibrio entre capacidad de trabajo, tecnología y confort. La versión con motor V6 diésel es una maravilla para remolcar, aunque su coste y consumo son más elevados. Una gran opción si la pick-up también va a tener un uso personal.
  • Maxus T90 EV: Menciono este modelo eléctrico porque es importante conocer las alternativas. Con etiqueta CERO, tiene ventajas fiscales y de acceso a ZBE. Sin embargo, su capacidad de remolque de 1.500 kg la descarta para maquinaria pesada. Puede ser una opción para tareas más ligeras dentro de una gran explotación.
  • Jeep Gladiator: Es un vehículo muy capaz en todoterreno, pero su enfoque es más recreacional. Su motor de gasolina tiene un consumo muy elevado para un uso diario profesional y su capacidad de carga es inferior a la de sus rivales.

El Factor decisivo que nadie te explica es la normativa de remolque

Este es el punto donde la mayoría de los compradores cometen errores que pueden costarles una multa importante. La pregunta es: ¿qué carnet necesito para llevar mi pick-up con un remolque agrícola?

La respuesta depende de la suma de las Masas Máximas Autorizadas (MMA) del vehículo y del remolque [2]:

  • Permiso B: Te permite llevar un conjunto (vehículo + remolque) cuya MMA total no supere los 4.250 kg. Siempre y cuando el remolque no exceda los 750 kg, o si lo hace, la suma total no pase de ese límite.
  • Ejemplo práctico: Una pick-up con MMA de 3.200 kg solo podría llevar un remolque de 1.050 kg de MMA con el carnet B.
  • Permiso B96: Es una autorización, no un carnet nuevo. Permite que la MMA del conjunto llegue hasta los 4.250 kg sin más limitaciones. Se obtiene superando una prueba de destreza.
  • Permiso B+E: Es el que necesitará la mayoría de los profesionales. Permite que la MMA del conjunto supere los 4.250 kg. El límite lo marcará la capacidad de remolque de tu pick-up. Requiere un examen teórico y uno práctico.

Análisis clave: Si compras una pick-up con capacidad para remolcar 3.500 kg (como la D-Max o la Hilux) y quieres aprovecharla para llevar un remolque con un atomizador, una cisterna o un van de ganado, casi con total seguridad la MMA del conjunto superará los 4.250 kg. Por lo tanto, necesitarás el permiso B+E. Planifica este trámite y su coste al hacer la inversión.

La elección inteligente

Elegir la pick-up de trabajo adecuada es una decisión estratégica. Mi recomendación como analista es clara: céntrate en los pilares técnicos y en el uso real que le vas a dar.

  1. Define tu necesidad real de remolque: ¿Cuál es el apero más pesado que vas a arrastrar? Sé realista y añade un margen de seguridad.
  2. Prioriza el par motor y la fiabilidad: Un motor diésel con buen torque y una reputación de durabilidad (como los de Isuzu o Toyota) te ahorrará dinero y dolores de cabeza.
  3. No ignores la normativa: Asegúrate de tener el permiso de conducir adecuado (probablemente el B+E) para el conjunto que vas a manejar. Es una parte más de la inversión.

Modelos como la Isuzu D-Max o la Toyota Hilux son apuestas seguras para el profesional que busca una herramienta de trabajo incansable y rentable. La Ford Ranger es una excelente alternativa si buscas un plus de confort y tecnología. Analiza tu presupuesto, tus necesidades y, sobre todo, no te dejes deslumbrar por cifras de potencia que no se traducen en capacidad de trabajo real. Una pick-up es tu socia en el campo, y elegir a la socia adecuada es el primer paso para el éxito.

Por Álvaro Sánchez

Experto en electromovilidad industrial y análisis de tecnologías sostenibles para flotas. Especialista en evaluación técnica y económica de instalaciones fotovoltaicas para vehículos comerciales.